viernes, 7 de noviembre de 2008

Guaguano


Así se llamaba la iguana que tuve durante unos tres años. Era macho y era muy travieso. La compré a inicios del 2005 y solía tomarle muchas fotos y también dormía conmigo cuando ya no cabía en su piedra eléctrica, por ser un bichito de sangre fría. Le gustaba meterse entre la tierra del jardincito, pero no me gustaba que durmiera conmigo así, entonces llenaba el lavamanos con agua caliente y un poco de baño de burbujas y lo bañaba ahí.
Un buen día salí de viaje y lo dejé en casa con suficiente comida y agua, pero cuando volví ya no estaba. Me dio mucha pena perderlo, porque era una mascota muy especial para mí.

De cuando fui a la Feria del Libro.



El 3 de agosto fue el último día de la Feria del Libro, ese día fue cuando decidí ir a visitarlo con Gretta (la cazadora de ofertas). Ese día conocí a la mamá de Gretta y me contó que su hija es muy popular, mientras veíamos que ella fue a saludar a unas personas que ni ella ni yo conocíamos. Más de acuerdo no podía estar.
Compré un libro buenísimo, se llama Lawrence de Arabia, ¿y qué creen? ni siquiera le he quitado el plastiquito que lo proteje. Me propongo leerlo en estas vacaciones y luego bajar, uhmmm... digo ver la película.


Tengo la leve impresión que Gretta va a reclamarme después de leer esta entrada. No importa, valió la pena.

El Colegio


Me gradué del Lehnsen en el 2006 de secretaria bilingüe y aunque ya estaba desesperada por salir, especialmente en el último año, añoro aquellos tiempos en que no tenía que preocuparme cada mañana por lo que iba a ponerme, porque usabámos uniforme, y porque dejábamos nuestro bolsón tirado en la clase, no como ahora que tenemos que llevar todos nuestros tilinches a todas partes con nosotros.




No soy tan mala fotógrafa, eran mis amigas que no se dejaban fotografiar.

Matyox!


Como parte del pénsum de traducción, tenemos que aprender un idioma maya, porque los Acuerdos de Paz así lo piden. Nosotros aprendemos kaqchikel, porque es el segundo idioma más hablado en nuestro país y porque en los lugares donde se habla no queda muy lejos de la capital, por lo que podemos ir a practicar.
Desde hace meses hemos querido ir a hacer un tour a pana con los "serios propósitos de practicar el idioma", pero todavía no hemos podido por varias razones. Espero que podamos hacerlo en estas vacaciones.

Miedo a las arañas


Esta foto se la tomé a una arañita que me estaba cuidando el carro. De chiquita me daban mucho miedo, sin importar el tamaño. Recuerdo que cada vez que veía una gritaba con todas mis fuerzas y salía corriendo para pedir que la mataran.

Por suerte se me pasó ese miedo tan grande que les tenía, aunque no dejo de sentir cierta repulsión hacia ellas. Después de casi un año de no cortar la grama del patio, hace un mes, se metieron a la casa algunos de los bichitos que habitaban allí. Un ciempiés que saqué a la calle y cada noche encontraba una araña en el techo de mi cuarto, siempre, y todas eran iguales. No estoy a favor de la crueldad y la matanza a los animales, pero tuve que matarlas por miedo a que me visitaran mientras dormía.

¿A quién le queda mejor?

Chaka Khan tiene que reconsiderar su vestuario. Al armadillo le queda mejor.

El cigarro


Cada vez que entraba a la U por el edificio L, tenía que tomar una gran bocanada de aire y casi aguantar la respiración para no respirar el humo del cigarro de los que se ponen a fumar en los pasillos a pesar que allí está el letrero de No Fumar, pero el pobre está de adorno.
Como sabemos, el humo de segunda mano afecta más a los fumadores pasivos. Tengo una amiga que decidió fumar para que le "afecte menos", bueno, allá ella.
El humo ahora no me afecta tanto como a principio de año, que sentía que me ahogaba, creo que ya me acostumbré. Parece que no hay más remedio que Ajo y Agua, a joderse y a aguantarse.